Abril fue un mes muy disfrutable y bastante equilibrado: combiné manga, superhéroes, cómic mexicano y algunas lecturas en otros formatos que siguen ampliando mi experiencia como lector. Hubo descubrimientos interesantes, continuaciones que mantienen el nivel y también reencuentros con autores y obras que siguen dejando huella. Este fue el recorrido.

1. La tierra de las gemas 1, de Haruko Ichikawa, publicado en México por Distrito Manga. Una obra que me sorprendió mucho por su sensibilidad y su propuesta visual. Ichikawa construye un mundo extraño, casi etéreo, con personajes que cargan una fragilidad muy particular. Es una lectura que se siente distinta, tanto en ritmo como en tono.
2. Gachiakuta 3, de Kei Urana, publicado en México por Distrito Manga.
La serie sigue creciendo con mucha fuerza. El arte de Urana continúa siendo uno de sus mayores atractivos: dinámico, sucio y lleno de energía. Cada tomo reafirma que es una de las propuestas más interesantes del manga actual.
3. Knights of Sidonia 1, de Tsutomu Nihei, publicado en México por Panini Manga.
Regresar a Nihei siempre es una experiencia particular. Su visión de la ciencia ficción es fría, inmensa y a ratos abrumadora. Este primer volumen plantea un universo duro, con una narrativa que exige atención pero que recompensa con su escala y atmósfera.
4. Green Lantern: Dark, de Tate Brombal y Werther Dell’Edera, publicado en México por Panini Comics. Una reinterpretación interesante del universo de Green Lantern desde un ángulo más oscuro. Dell’Edera aporta una identidad visual muy marcada, que ayuda a construir una atmósfera distinta dentro de un personaje tan establecido. De lo mejor de este mes.
5. Karmatron y los Transformables, Tomo 1, de Óscar González Loyo.
Una recopilación de los primeros diez números de una obra fundamental del cómic mexicano. Más allá de la nostalgia, es interesante revisitar su propuesta, su ambición narrativa y el impacto que tuvo en toda una generación.
6. Absolute Wonder Woman, Vol. 1: The Last Amazon, de Kelly Thompson.
Sin duda, de lo mejor que he leído de la línea Absolute. Thompson entiende muy bien al personaje y logra una historia poderosa, con una Wonder Woman firme, humana y épica al mismo tiempo.
7. Rey Mysterio vs. la oscuridad, Vol. 1: Enygma, de Calavera Hermanos.
Una mezcla muy atractiva entre lucha libre y fantasía oscura. Tiene una energía muy particular, con una propuesta que conecta directamente con la identidad cultural de la lucha libre mexicana.
8. Todo Snoopy. Años 1950–1951, de Charles M. Schulz.
Volver a estas primeras tiras es encontrarse con la esencia pura de Peanuts. Hay una sencillez engañosa que esconde una gran profundidad emocional. Siempre es reconfortante regresar a este universo.
9. Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin – Lost Years, de Kevin Eastman.
Una expansión del universo de The Last Ronin que aporta más contexto y matices a la historia original. Mantiene ese tono melancólico y oscuro que tan bien le funciona a esta versión de las Tortugas.
10. Bendita Lucha Libre. Antología de cuentos, de varios autores.
Una antología que celebra la lucha libre desde distintas miradas. Hay variedad de tonos y enfoques, lo cual la vuelve una lectura rica y muy representativa del imaginario que rodea este mundo… a mi me tocó escribir el primer cuento, y no había tenido la oportunidad de leerlos todos hasta ahora.
11. Necropolitana, de Bernardo Esquinca.
Esquinca vuelve a demostrar su habilidad para mezclar lo urbano con lo inquietante. Hay una construcción de atmósfera muy sólida, donde la ciudad se convierte en un personaje más.
12. Star Wars: Path of the Lightsaber, de Kenny Ruiz.
Una historia que expande el universo de Star Wars desde una perspectiva visual muy dinámica. Ruiz aporta mucha energía en las secuencias de acción.
13. Fantastic Four: Full Circle (Expanded Edition), de Alex Ross.
Una edición preciosa, llena de contenido adicional. Ross construye una experiencia visual impresionante, muy fiel al espíritu clásico de los Cuatro Fantásticos, pero con su sello inconfundible.
14. Balas de plata, de Élmer Mendoza.
Lo escuché en formato audiolibro. Mendoza tiene una voz muy particular dentro de la novela negra mexicana, y el formato ayuda a sumergirse en el ritmo de su narrativa.
15. The Bat-Man: First Knight, de Dan Jurgens.
Una aproximación interesante al origen del personaje, con un enfoque que recupera cierta esencia clásica. Es una lectura que dialoga bien con la tradición del personaje.
16. Muerta en vida, de Samanta R. Batllori.
Una obra con una carga emocional fuerte, que explora temas complejos desde una perspectiva íntima. Tiene momentos que resuenan más allá de la lectura.
17. Batman, con arte de John Van Fleet, escrito por Chuck Dixon y Ann Nocenti.
Una combinación interesante de talentos. El arte de Van Fleet aporta una identidad muy particular, que se aleja de lo convencional dentro del universo de Batman.
18. La senda de los avatares 1, de Leonel Díaz.
Una propuesta que apunta hacia la fantasía con identidad propia. Se percibe una construcción de mundo en desarrollo que puede crecer hacia algo muy interesante.
Abril fue un mes que me permitió moverme entre distintos tonos, géneros y formatos sin perder el hilo del disfrute. Desde la introspección del manga hasta la fuerza visual del cómic, pasando por la presencia constante de la narrativa mexicana, fue un recordatorio de lo amplio y diverso que puede ser el panorama de la lectura. Cada obra, a su manera, dejó algo: una imagen, una idea o simplemente las ganas de seguir pasando páginas.


















