La novela gráfica GENTE DE NUBES de Micro

Estoy muy contento porque en Pura Pinche Fortaleza Cómics acabamos de publicar la novela gráfica Gente de Nubes de Micro, una obra hermosa que por fin encontró el camino hacia los lectores después de una larga travesía. Es uno de esos libros cuya existencia se siente necesaria, no solo por su calidad artística, sino porque detrás de cada página hay años de trabajo, paciencia, convicción y amor por la narrativa gráfica.

Conocí el trabajo de Micro (Ricardo García) por allá de 1995, cuando apareció la revista Ka-Boom #0. En sus páginas presentó una historia corta protagonizada por “Micro”, un irreverente niño con superpoderes que recorría una Ciudad de México tan caótica como fascinante. Recuerdo que, incluso en una publicación llena de autores talentosos, su trabajo destacaba con facilidad. Su dibujo tenía algo especial: una mezcla de influencia clásica y personalidad propia que resultaba imposible ignorar. Había energía, oficio y una voz autoral que ya entonces apuntaba muy alto.

Diez años después, en 2005, tuve la oportunidad de conocerlo personalmente. En aquel momento yo formaba parte del equipo de diseño de la revista infantil Universo Big Bang, publicada por Editorial Televisa, donde Micro se convirtió rápidamente en uno de los colaboradores habituales. Más tarde, cuando asumí la dirección de arte de la Revista Nick (Nickelodeon) en 2006, no dudé ni un segundo en invitarlo a colaborar en distintos proyectos.

Y es que trabajar con él siempre fue una experiencia extraordinaria. Más allá de la calidad de su dibujo o de su dominio del lenguaje del cómic, Micro demostró ser algo que cualquier editor valora casi tanto como el talento: una persona responsable, comprometida y puntual. Puede parecer un detalle menor, pero en el mundo editorial esas cualidades son auténticos superpoderes.

Tiempo después, Caligrama publicó su novela gráfica Micro, permitiéndonos conocer por fin el origen completo de aquel personaje que muchos habíamos seguido desde los años noventa. Fue una recompensa largamente esperada para quienes admirábamos su trabajo desde hacía años.

En 2016 tuve el privilegio de ser seleccionado para formar parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA), y una de las alegrías de aquella generación fue saber que Micro también había sido elegido. Podría decirse que fuimos compañeros de generación. Durante esos años, cada uno desarrolló proyectos personales de largo aliento, y justamente uno de los trabajos en los que Micro estaba concentrando sus esfuerzos era Gente de Nubes.

Tiempo después coincidimos en un evento y me mostró el proyecto dentro de una carpeta. Bastaron unos minutos para entender que estaba frente a algo muy especial. Gente de Nubes lucía espectacular. No solo por la calidad de la ilustración, sino porque reflejaba claramente la evolución de su autor. Era evidente que los años de experiencia habían refinado su narrativa, fortalecido sus recursos visuales y consolidado una voz artística madura y segura de sí misma. Cada página transmitía la sensación de estar frente a una obra realizada con enorme cuidado y profundo respeto por sus personajes.

En años recientes, Micro siempre respondió con entusiasmo a los llamados de la Fortaleza. Participó en el artbook de Operación Bolívar, colaboró en Gallito Cómics 61 y en 2024 aceptó formar parte del jurado del Premio Pura Pinche Fortaleza de Novela Gráfica. En cada una de esas colaboraciones compartió generosamente su talento, experiencia y conocimiento, siempre con una actitud abierta y solidaria.

Precisamente en enero de 2025 tuvimos la oportunidad de agradecerle personalmente su apoyo durante una comida en la que también nos acompañó Luis Gantús, quien había sido juez en la misma edición del premio. Entre anécdotas, risas y conversaciones sobre cómics, surgió el tema de Gente de Nubes. Fue entonces cuando nos contó el largo y sinuoso camino que había recorrido la obra buscando una editorial que apostara por ella. A pesar de sus evidentes virtudes, el proyecto seguía sin encontrar un hogar.

Eso significaba que la novela gráfica Gente de Nubes de Micro llevaba casi una década esperando su oportunidad. Diez años de trabajo, revisiones, búsqueda de espacios y puertas que no terminaban de abrirse. Ante ese panorama, nuestra recomendación fue sencilla: si nadie quería publicarla, había que encontrar la manera de que existiera de cualquier forma. Una obra tan importante no podía quedarse guardada en una carpeta acumulando polvo. El cómic mexicano necesitaba que ese libro viera la luz.

La novela gráfica Gente de Nubes de Micro es una obra profundamente conmovedora que celebra la identidad, la resistencia y la riqueza cultural de la comunidad muxe del Istmo de Tehuantepec. Lo hace a través de personajes entrañables, momentos llenos de humanidad y una narrativa gráfica exquisita que demuestra por qué Micro es uno de los autores más sólidos y consistentes de su generación.

Finalmente, este año firmamos el contrato y nos pusimos manos a la obra. Fueron meses de trabajo editorial intenso, revisiones, ajustes y mucho entusiasmo compartido. Ver el libro terminado fue una enorme satisfacción para todos los involucrados.

Y debo decirlo sin rodeos: el resultado quedó espectacular.

Después de tantos años de espera, la novela gráfica Gente de Nubes de Micro finalmente está aquí. Y sinceramente creo que valió cada minuto de esa espera.

 

FICHA TÉCNICA.

Título: GENTE DE NUBES
ISBN: 9789709610406
Novela gráfica
Autor: Micro
Género: Comedia dramática y denuncia social.
Extensión: 144 páginas a color.
Medidas: 20 x 26 cms.
Fecha de publicación: Junio 2026.
Editado por: Pura Pinche Fortaleza Cómics
Sinopsis: En el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, la cultura zapoteca reconoce desde tiempos ancestrales a los muxes: personas nacidas con cuerpo masculino que construyen su identidad desde roles tradicionalmente femeninos. No son vistas como mejores ni peores, sino como una expresión más de la diversidad humana.
En esta tierra de viento, mar y leyendas, vive Tavo, mejor conocido como Querocha. Su vida da un giro inesperado cuando debe hacerse cargo de sus sobrinos, enfrentando responsabilidades que pondrán a prueba su fortaleza. Tavo descubrirá que el verdadero heroísmo nace del amor, la dignidad y el compromiso con los suyos.
Con la fuerza del paisaje istmeño, el eco de la Sandunga y el color de las tradiciones oaxaqueñas, Micro nos entrega una novela gráfica conmovedora que celebra la identidad, la resistencia y la riqueza cultural de la comunidad muxe.

La novela gráfica Gente de Nubes de Micro está disponible en:

🛒 Mercado Libre: https://articulo.mercadolibre.com.mx/MLM-3011007589
✅ Valóralo en Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/253631065-gente-de-nubes

Actualmente hay un proceso de preventa de la obra, con la cual se puede adquirir la obra a un precio espectacular durante todo el mes de junio. ¡Contáctanos en las redes de la Fortaleza!

La novela gráfica PERROS SALVAJES de Edgar Clement

En abril tuvimos el enorme privilegio de publicar la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement, un proyecto que llegó a nuestras manos después de una exitosa campaña de fondeo en Kickstarter y que, honestamente, representa una de esas ocasiones en las que el trabajo editorial deja de sentirse como trabajo para convertirse en algo mucho más cercano a un sueño cumplido.

Ya he escrito antes sobre la importancia que tuvo para mí descubrir Operación Bolívar hace muchos años. Aquella lectura no solo cambió mi manera de entender el cómic mexicano, también me hizo descubrir a uno de los autores más talentosos, visionarios e incómodos de nuestra historieta: el maestro Edgar Clement. Con el paso del tiempo tuve la fortuna de conocerlo y confirmar algo que ya sospechaba desde sus páginas: detrás de esa imaginación desbordada existe un creador comprometido con su obra, con sus lectores y con una visión artística absolutamente propia.

No exagero al decir que Edgar Clement es una de las figuras más importantes e influyentes del cómic mexicano contemporáneo. Su trabajo abrió caminos que muchos autores seguimos recorriendo hasta hoy. Por eso, como parte del consejo editorial de Pura Pinche Fortaleza Cómics, me siento profundamente agradecido de haber colaborado en las nuevas ediciones de algunas de sus obras más importantes: Operación Bolívar, Kerubim y ahora la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement.

Las tres historias comparten un mismo universo narrativo, uno de los proyectos de ficción más ambiciosos que ha dado el cómic mexicano. Un mundo donde los ángeles existen, pero están muy lejos de ser los seres benevolentes que nos enseñaron en el catecismo. Aquí son entidades corruptas, violentas y hambrientas de poder. Frente a ellos se alzan los nahuales, guardianes involuntarios de un equilibrio que amenaza con romperse a cada instante. Es una mitología profundamente mexicana, construida a partir de nuestras contradicciones, nuestras heridas y nuestros fantasmas colectivos.

La edición que publicamos de la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement reúne por primera vez los libros 1 y 2 en un solo volumen. Tener la historia completa entre las manos permite apreciar mejor la dimensión de la obra y dejarse arrastrar por una narrativa que no da tregua. Es uno de esos libros que comienzas por curiosidad y terminas leyendo con una mezcla de fascinación, rabia e inquietud.

Además de ser una pieza fundamental dentro del universo creado por Clement, Perros Salvajes funciona como una radiografía brutal de una época que marcó al país. Sus páginas dialogan constantemente con el clima de violencia que se desató durante la llamada “guerra contra el narco” impulsada por el gobierno de Felipe Calderón. Aunque la historia transita por territorios fantásticos, monstruos sobrenaturales y conflictos mitológicos, el horror que retrata resulta dolorosamente familiar. Quizá porque los verdaderos monstruos nunca necesitaron alas.

Y si algo me deja particularmente satisfecho al ver esta edición terminada es el trabajo realizado por todo el equipo de la Fortaleza. El resultado es un libro que luce espectacular. La restauración, el trabajo editorial, la integración de los materiales y el hecho de presentar la obra completa en un solo tomo permiten que la lectura fluya con una fuerza que pocas veces había tenido. La historia golpea más duro, emociona más y deja una impresión mucho más profunda.

Después de verla impresa, sostenerla entre las manos y releerla de principio a fin, estoy convencido de que la novela gráfica Perros Salvajes de Edgar Clement es una obra indispensable para quienes quieren conocer algunas de las propuestas más poderosas que ha dado el cómic mexicano en las últimas décadas.

Y ahora la pregunta importante:

¿Ya la leíste?

FICHA TÉCNICA.

Título: Perros Salvajes.
ISBN: 9786072657182
Novela gráfica
Autor: Edgar Clement
Género: Fantasía Urbana y denuncia social.
Extensión: 160 páginas a color.
Medidas: 20 x 26 cms.
Fecha de publicación: Abril 2026.
Coeditado por: Pura Pinche Fortaleza Cómics, Nostromo Ediciones y Editorial Perro Muerto
Sinopsis: Esta obra expande el universo de Operación Bolívar y nos lleva a un México donde ángeles, nahuales y poder se enfrentan en una lucha por la supervivencia.
Perseguidos por las autoridades, un grupo de guerrilleros descubre cómo despertar su naturaleza nahual mediante un ritual ancestral. Con sus nuevas habilidades, deberán elegir entre sumarse al lucrativo negocio de la caza de ángeles o utilizar su poder para desafiar al gobierno de Felipe Calderón.
Dicen que lo peor que puede hacerse a un perro es domesticarlo. Lo mismo ocurre con los nahuales que el sistema ha aprendido a controlar: seres indómitos que resisten, pero que corren el riesgo de perderse a sí mismos al convertirse en parte de aquello que los oprime.
Con la fuerza visual y narrativa que caracteriza a Edgar Clément, Perros Salvajes es una historia de rebeldía, identidad y libertad. Este volumen reúne la historia completa en un solo tomo.

Perros Salvajes está disponible en:

 

Lecturas de mayo 2026

Mayo fue un mes de contrastes. Hubo lecturas que disfruté enormemente y que se quedaron conmigo durante semanas, algunas relecturas que confirmé que siguen funcionando tan bien como la primera vez, y otras que me costó bastante trabajo terminar. También seguí avanzando en varias series que he estado leyendo durante los últimos meses y encontré una de las mejores novelas gráficas que he leído en lo que va del año. Este fue el recorrido de mis lecturas durante mayo.

abril

1. La prueba del ácido, de Élmer Mendoza
Continué mi recorrido por la saga del Zurdo Mendieta a través de Audible. Esta segunda entrega vuelve a demostrar por qué Mendoza es una de las voces más importantes de la novela negra mexicana contemporánea. Su estilo tiene un ritmo muy particular, lleno de personalidad y de personajes que parecen saltar de la página. Además, el formato de audiolibro funciona muy bien con su prosa y ayuda a sumergirse en la atmósfera de la historia.

2. Galaxias, tomo 2, de Ao Hatesaka
Leí la edición publicada por Panini. Después de lo mucho que disfruté el primer volumen, tenía muchas ganas de continuar la serie. El arte sigue pareciéndome absolutamente espectacular y la propuesta narrativa mantiene ese sentido de asombro que me atrapó desde el inicio. Sin duda se está convirtiendo en una de las sorpresas más agradables que he encontrado este año.

3. Historias de mujeres y fantasmas, de Tania Saldivar Mares
Una colección de relatos que me sorprendió por su originalidad. Cada historia aborda sus temas desde perspectivas distintas, logrando construir atmósferas inquietantes y, al mismo tiempo, profundamente humanas. Fue una lectura que constantemente me llevó por caminos inesperados.

4. Fuego y sangre, de George R. R. Martin
Debo admitir que esta lectura me costó muchísimo trabajo terminarla. A pesar de que disfruto el universo creado por Martin y encuentro fascinante la historia de la Casa Targaryen, la estructura del libro terminó resultándome pesada. Fue una de esas lecturas que completé más por disciplina que por entusiasmo, algo que rara vez me sucede.

5. Catwoman: Trail of the Catwoman, de Ed Brubaker y Darwyn Cooke
Una relectura, esta vez en formato DC Compact Edition. Siempre he pensado que la etapa de Brubaker con el personaje es una de las mejores reinterpretaciones modernas de Catwoman. El trabajo visual de Cooke sigue siendo elegante y atemporal, y la nueva edición me pareció una excelente manera de revisitar esta historia.

6. Friday: The Complete Series, de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente
Probablemente la mejor lectura del mes. Una novela gráfica extraordinaria que mezcla misterio, aventura y nostalgia de una manera muy inteligente. Marcos Martín realiza un trabajo espectacular y los colores de Muntsa Vicente complementan perfectamente la narrativa. Es una obra que logra sentirse familiar y novedosa al mismo tiempo. Terminé cada capítulo con ganas de seguir leyendo y, al concluirla, con ganas de volver a empezar.

7. Teenage Mutant Ninja Turtles, Tomo 7: La caída de la ciudad, de Kevin Eastman, Bobby Curnow, Tom Waltz y Mateus Santolouco
Sigo poniéndome al corriente con la edición mexicana publicada por Kamite. Este volumen representa uno de los momentos más importantes de la serie y eleva considerablemente las apuestas para todos los personajes.

8. Green Arrow: Year One, de Andy Diggle y Jock
Otra relectura en formato DC Compact Edition. Siempre me ha parecido una de las mejores historias de origen modernas dentro del catálogo de DC. Diggle construye una versión convincente de Oliver Queen, mientras que Jock aporta una identidad visual poderosa y llena de carácter.

9. Supergirl: Woman of Tomorrow, de Tom King y Bilquis Evely
También la leí en formato Compact Edition. Esta obra confirma por qué ha recibido tantos elogios desde su publicación original. Tom King construye una historia con ecos de western y ciencia ficción, mientras que Bilquis Evely realiza un trabajo visual impresionante. Más que una historia de superhéroes, me pareció un relato sobre crecimiento, pérdida y esperanza. Sin duda una de las mejores obras modernas protagonizadas por Supergirl.

Mayo terminó siendo un mes relativamente corto en cantidad de lecturas, pero muy sólido en calidad. Entre relecturas que reafirmaron su lugar entre mis favoritas y nuevas historias que lograron sorprenderme, hubo mucho material valioso para disfrutar. Si tuviera que elegir una lectura destacada del mes, sin duda sería *Friday*, una obra que me recordó lo emocionante que puede ser descubrir una historia capaz de atraparte por completo desde la primera página hasta la última.

Lecturas de abril 2026

Abril fue un mes muy disfrutable y bastante equilibrado: combiné manga, superhéroes, cómic mexicano y algunas lecturas en otros formatos que siguen ampliando mi experiencia como lector. Hubo descubrimientos interesantes, continuaciones que mantienen el nivel y también reencuentros con autores y obras que siguen dejando huella. Este fue el recorrido.

1. La tierra de las gemas 1, de Haruko Ichikawa, publicado en México por Distrito Manga. Una obra que me sorprendió mucho por su sensibilidad y su propuesta visual. Ichikawa construye un mundo extraño, casi etéreo, con personajes que cargan una fragilidad muy particular. Es una lectura que se siente distinta, tanto en ritmo como en tono.

2. Gachiakuta 3, de Kei Urana, publicado en México por Distrito Manga.
La serie sigue creciendo con mucha fuerza. El arte de Urana continúa siendo uno de sus mayores atractivos: dinámico, sucio y lleno de energía. Cada tomo reafirma que es una de las propuestas más interesantes del manga actual.

3. Knights of Sidonia 1, de Tsutomu Nihei, publicado en México por Panini Manga.
Regresar a Nihei siempre es una experiencia particular. Su visión de la ciencia ficción es fría, inmensa y a ratos abrumadora. Este primer volumen plantea un universo duro, con una narrativa que exige atención pero que recompensa con su escala y atmósfera.

4. Green Lantern: Dark, de Tate Brombal y Werther Dell’Edera, publicado en México por Panini Comics. Una reinterpretación interesante del universo de Green Lantern desde un ángulo más oscuro. Dell’Edera aporta una identidad visual muy marcada, que ayuda a construir una atmósfera distinta dentro de un personaje tan establecido. De lo mejor de este mes.

5. Karmatron y los Transformables, Tomo 1, de Óscar González Loyo.
Una recopilación de los primeros diez números de una obra fundamental del cómic mexicano. Más allá de la nostalgia, es interesante revisitar su propuesta, su ambición narrativa y el impacto que tuvo en toda una generación.

6. Absolute Wonder Woman, Vol. 1: The Last Amazon, de Kelly Thompson.
Sin duda, de lo mejor que he leído de la línea Absolute. Thompson entiende muy bien al personaje y logra una historia poderosa, con una Wonder Woman firme, humana y épica al mismo tiempo.

7. Rey Mysterio vs. la oscuridad, Vol. 1: Enygma, de Calavera Hermanos.
Una mezcla muy atractiva entre lucha libre y fantasía oscura. Tiene una energía muy particular, con una propuesta que conecta directamente con la identidad cultural de la lucha libre mexicana.

8. Todo Snoopy. Años 1950–1951, de Charles M. Schulz.
Volver a estas primeras tiras es encontrarse con la esencia pura de Peanuts. Hay una sencillez engañosa que esconde una gran profundidad emocional. Siempre es reconfortante regresar a este universo.

9. Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin – Lost Years, de Kevin Eastman.
Una expansión del universo de The Last Ronin que aporta más contexto y matices a la historia original. Mantiene ese tono melancólico y oscuro que tan bien le funciona a esta versión de las Tortugas.

10. Bendita Lucha Libre. Antología de cuentos, de varios autores.
Una antología que celebra la lucha libre desde distintas miradas. Hay variedad de tonos y enfoques, lo cual la vuelve una lectura rica y muy representativa del imaginario que rodea este mundo… a mi me tocó escribir el primer cuento, y no había tenido la oportunidad de leerlos todos hasta ahora.

11. Necropolitana, de Bernardo Esquinca.
Esquinca vuelve a demostrar su habilidad para mezclar lo urbano con lo inquietante. Hay una construcción de atmósfera muy sólida, donde la ciudad se convierte en un personaje más.

12. Star Wars: Path of the Lightsaber, de Kenny Ruiz.
Una historia que expande el universo de Star Wars desde una perspectiva visual muy dinámica. Ruiz aporta mucha energía en las secuencias de acción.

13. Fantastic Four: Full Circle (Expanded Edition), de Alex Ross.
Una edición preciosa, llena de contenido adicional. Ross construye una experiencia visual impresionante, muy fiel al espíritu clásico de los Cuatro Fantásticos, pero con su sello inconfundible.

14. Balas de plata, de Élmer Mendoza.
Lo escuché en formato audiolibro. Mendoza tiene una voz muy particular dentro de la novela negra mexicana, y el formato ayuda a sumergirse en el ritmo de su narrativa.

15. The Bat-Man: First Knight, de Dan Jurgens.
Una aproximación interesante al origen del personaje, con un enfoque que recupera cierta esencia clásica. Es una lectura que dialoga bien con la tradición del personaje.

16. Muerta en vida, de Samanta R. Batllori.
Una obra con una carga emocional fuerte, que explora temas complejos desde una perspectiva íntima. Tiene momentos que resuenan más allá de la lectura.

17. Batman, con arte de John Van Fleet, escrito por Chuck Dixon y Ann Nocenti.
Una combinación interesante de talentos. El arte de Van Fleet aporta una identidad muy particular, que se aleja de lo convencional dentro del universo de Batman.

18. La senda de los avatares 1, de Leonel Díaz.
Una propuesta que apunta hacia la fantasía con identidad propia. Se percibe una construcción de mundo en desarrollo que puede crecer hacia algo muy interesante.

Abril fue un mes que me permitió moverme entre distintos tonos, géneros y formatos sin perder el hilo del disfrute. Desde la introspección del manga hasta la fuerza visual del cómic, pasando por la presencia constante de la narrativa mexicana, fue un recordatorio de lo amplio y diverso que puede ser el panorama de la lectura. Cada obra, a su manera, dejó algo: una imagen, una idea o simplemente las ganas de seguir pasando páginas.

Palacios en el Cielo; un falso documental steampunk

¿Es Palacios en el Cielo un falso documental steampunk? ¿Y qué demonios tienen que ver el apocalipsis zombi y Batman con mi nueva novela gráfica?

He contado aquí, a grandes rasgos, de qué va Palacios en el Cielo: una novela gráfica steampunk ambientada en la Revolución Mexicana, una obra que ya superó las 300 páginas y que estoy escribiendo y dibujando completamente yo. Sí, suena a locura. Lo es. Y justo por eso sigo.

El inundado valle de México y la Ciudad de los palacios flotando en el cielo.

Esta historia nace de un cómic corto que publiqué en Dictadura de Vapor, una antología steampunk situada en el periodo histórico conocido como el Porfiriato. Después vino un intento más ambicioso: Palacios en el Cielo: Corazón. Ese proyecto no vio la luz. Se quedó en pausa, archivado, respirando lento. Pero la semilla ya estaba ahí, esperando el momento correcto para romper el suelo.

I. ¿Por qué un falso documental steampunk?

Alrededor de 2021 me topé, casi por accidente, con una serie de videos en YouTube que me dejaron clavado. Eran parte de un falso documental inspirado en el libro Gotham: 1919–1939, de Russall S. Beattie y publicado por Giant Panda King. La premisa es brutal: ¿qué habría pasado si Batman hubiera existido de verdad entre 1919 y 1939 en Estados Unidos?

La portada del libro Gotham 1919-1939

Lo que me atrapó no fue solo la idea —que ya es potente—, sino la ejecución. Esa estética retrofuturista, ese cuidado por el detalle, esa manera de tomar algo que todos conocemos y bajarlo a tierra, hacerlo tangible, incómodo, casi creíble. No era un fan art bonito: era una grieta en la realidad.

Recorrer esa Gotham era como caminar por un archivo vivo. No solo ves la ciudad: la sientes. Hay tensión, hay historia, hay heridas. Y eso me hizo ruido en la cabeza. Del bueno.

Tanto el libro como estos videos proponen una idea fascinante: imaginar cómo habría impactado histórica y culturalmente la figura de Batman si realmente hubiera existido en los Estados Unidos entre 1919 y 1939. Lo que más me llamó la atención fue la manera en que esta obra logra sentirse tan cercana y, al mismo tiempo, tan inquietante.

Los interiores del libro

A través de una estética retrofuturista muy cuidada, nos presenta rostros familiares y reinterpreta historias que muchos conocemos por los cómics, las series animadas y las películas, pero desde una perspectiva completamente distinta, más humana y, en cierto modo, más tangible. Es como si de pronto ese universo ficticio se filtrara en nuestra propia historia. Recorrer Gotham en este contexto se vuelve una experiencia profundamente inmersiva.

 

No solo observamos la ciudad, sino que casi podemos sentir su atmósfera: sus tensiones, sus sombras, su historia viva latiendo en cada rincón. Como espectadores, nos invita a mirar más de cerca, a cuestionarnos qué habría significado realmente la presencia de un personaje como Batman en un mundo marcado por conflictos, cambios sociales y momentos decisivos. Las imágenes, además, son simplemente impresionantes. Hay un nivel de detalle y dedicación que transmite una enorme pasión por el proyecto, y el libro en sí mismo se percibe como una pieza visualmente poderosa, de esas que no solo se leen, sino que se contemplan y se sienten.

Ahí fue donde algo hizo clic.

Había algo en ese libro que me atrajo mucho y que me hizo pensar nuevamente en Palacios en el Cielo.

Porque el formato de falso documental (mockumentary) siempre me ha interesado: permite construir verdades parciales, versiones contradictorias, testimonios que no encajan del todo… y justo ahí, en esa fricción, aparece algo más cercano a lo real.

Entonces recordé otro libro que leí hace unos años y me marcó: Guerra Mundial Z, de Max Brooks.

Si viste la película de 2013, olvídala. No tiene nada que ver.

El libro es otra cosa. Está construido como una serie de entrevistas: testimonios recopilados después de una guerra global contra una plaga zombi. Cada voz cuenta una parte del desastre. Ninguna tiene la verdad completa. Algunas se contradicen. Otras mienten. Y el lector tiene que armar el rompecabezas.

A través de estas voces, se revive una larga década de lucha angustiante, tal como la experimentaron personas de distintas partes del mundo. Cada relato no solo comparte vivencias personales, sino que también refleja los profundos cambios políticos, religiosos y medioambientales que marcaron ese periodo, mostrando cómo la humanidad intentó adaptarse, resistir y reconstruirse.

Eso me voló la cabeza.

Porque ahí entendí algo: no necesitas mostrarlo todo. A veces basta con escuchar a quienes sobrevivieron.

II. La decisión: contar desde las grietas

Ahí fue cuando lo decidí.

Palacios en el Cielo no iba a ser una historia tradicional. Iba a ser un falso documental steampunk, contado a través de entrevistas. No desde los héroes. No desde los grandes nombres. Desde la gente de a pie. Desde los que estuvieron ahí y salieron… más o menos vivos.

Porque esa es la pregunta que realmente me interesa:

¿Qué pasa con quienes no salen en los libros de historia?

El mundo que planteé ya lo tenía desde antes:

Hace 16 años, la Ciudad de México colapsó.
Se hundió. O la hundieron.

Hay versiones: una falla en el drenaje, perforaciones petroleras, un atentado fallido contra Porfirio Díaz… o algo mucho más perverso: una acción deliberada del propio régimen para elevar la ciudad y convertirla en una fortaleza flotante.

Arriba, el poder.
Abajo, el país que se desmorona.

Una ciudad amurallada en el cielo, sostenida por tecnología imposible. Símbolo de progreso… o de control absoluto.

Y entonces empecé a hacerme preguntas:

¿Cómo vivió eso la gente común?
¿Qué cuenta alguien que perdió todo?
¿Qué cree alguien profundamente religioso?
¿Qué inventa alguien para sobrevivir?

Porque sí: me interesa que haya versiones sesgadas. Me interesa que haya contradicciones. Me interesa que algunos personajes mientan.

La verdad absoluta es aburrida.
La memoria, en cambio, está llena de grietas.

III. Rosalía Salvatierra: la voz que ordena el caos

Con esa estructura clara, necesitaba un eje. Una voz que conectara todo sin domesticarlo.

Así nació Rosalía Salvatierra.

Una reportera que vivió el Porfiriato durante su infancia en carne propia y que ahora, años después, se dedica a recopilar testimonios. No para limpiar la historia, sino para exponerla. Para dejarla abierta, incómoda, viva.

El nombre no es nuevo.

Lo tomé de un personaje que creé en 2013 para Siderales, un proyecto de microrelatos sobre colonización espacial y terraformación. En ese entonces, Salvatierra era parte de un grupo de terraformadores sin escrúpulos. Me gustaba la ironía del apellido.

Así lucía Rosalía Salvatierra en su etapa terraformadora en 2013.

Ahora, esa ironía se queda… pero el peso es otro.

Esta Rosalía carga cicatrices. No es una observadora neutral. Es parte de lo que está documentando. Y eso lo cambia todo.

Rosalía Salvatierra

En ella descansa buena parte del pulso de este falso documental steampunk que es Palacios en el Cielo. Un personaje fuerte, sí, pero también fracturado. Como el mundo que intenta entender.

Y curiosamente, cuando encontré su voz… todo empezó a fluir.

Una de las páginas de mi nueva novela gráfica.

He estado usando este espacio para compartir avances reales: lo que funciona, lo que no, lo que duele, lo que emociona. Porque hacer una novela gráfica ambientada en la Revolución Mexicana a modo de falso documental steampunk es mucho más que dibujar páginas. Es sostener una idea durante años sin soltarla, incluso cuando parece que no va a ningún lado.

Si te interesa ver cómo se construye algo así, desde adentro, sin maquillaje… este es el lugar.

Nos leemos pronto.

Resistir es existir.

— Héctor Santarriaga
Abril 2026

Una novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana

Una novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana.

Después del pequeño —pero ruidoso— éxito de la antología Dictadura de Vapor, me quedé con una sensación muy clara: esto apenas estaba empezando. Y sí, lo que vino después fue meterme de lleno en otro proyecto steampunk, pero esta vez con más ambición, más riesgo… y definitivamente más terquedad.

Hace ya diez años, en 2016, mi buen amigo Abraham Martínez, mejor conocido como Cuervoscuro, tuvo la idea de armar una antología de cómics steampunk ambientados en el Porfiriato. Me invitó a participar escribiendo un guión de unas 8 páginas. El proyecto se llamó Dictadura de Vapor. Antología steampunk del Porfiriato.

Éramos 10 autores. La lógica era simple y brutalmente honesta: autopublicar, dividir el costo de impresión entre todos y repartir los 1000 ejemplares en partes iguales. Cien libros por cabeza. Sin intermediarios, sin permisos, sin pedirle nada a nadie.

A mí me pareció una gran idea. No solo por la velocidad con la que podíamos levantar algo potente, sino porque yo siempre he creído en la autopublicación. No como discurso bonito, sino como práctica constante. Toda mi carrera está construida así: haciéndolo, equivocándome, volviéndolo a hacer. Autopublicándome.

Además, había algo estratégico: cada autor estaba en una parte distinta del país. Eso significaba una red de distribución orgánica, casi artesanal. Cada quien movía sus libros donde podía, como podía. Así, sin glamour, pero con resultados.

El proyecto avanzó bien bajo la batuta de Abraham, aunque no sin tropiezos. El portadista original abandonó el barco a medio camino —porque claro, siempre pasa algo—, y después de ponernos de acuerdo, mi amigo Tebin entró al quite y resolvió la portada que hoy todos conocen. Y sí, la resolvió con estilo.

Publicamos la obra en octubre de 2016. En seguida de eso, Tebin se integró formalmente a Nostromo Ediciones.

Lanzamos el libro en la Feria del Libro del Zócalo 2016 y, como Nostromo Ediciones tenía a tres de los autores dentro del proyecto, terminamos con 300 ejemplares en nuestras manos. ¿Qué pasó con esos libros? Se fueron. Rápido. Muy rápido.

Para 2017 ya era evidente: Dictadura de Vapor había conectado. La recepción fue mucho mejor de lo que esperábamos. Algunos autores nos mandaron sus ejemplares para ayudarles a venderlos, a otros se los compramos directamente, y entre una cosa y otra, terminamos moviendo casi la mitad del tiraje.

Pero lo más importante no fueron las ventas.

Fueron las preguntas.

La gente quería más.
Y en particular, querían saber más de Palacios en el Cielo.

Ahí empezó el problema.

Porque en ese momento yo ya estaba metido hasta el cuello en otros proyectos: Sueños rotos: Sofía y Cuervo eléctrico… y la realidad es que no podía abrir otro frente. No sin romper algo.

Pero la idea ya estaba sembrada.

Y cuando una idea así se queda contigo, no se va. Se transforma. Crece. Se vuelve incómoda.

Así que hablé con Tebin. Le propuse algo: hacer una novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana, más corta, más contenida, pero ubicada en ese mismo universo. En ese momento dijo que sí.

Y entonces me puse a escribir.

El proyecto se llamó Palacios en el Cielo: Corazón.

Sí, el nombre ya lo decía todo: quería hacer una novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana. No solo en el contexto histórico, sino en lo emocional, en lo humano, en lo que se rompe cuando todo alrededor está a punto de colapsar.

La cuadrícula general del proyecto.

La historia giraba en torno a Renata y su hermano, contrabandistas, llevando la pieza clave para derribar la ciudad flotante. Afuera, los ejércitos de Villa y Zapata sitiaban la ciudad. Adentro, una operación secreta para activar un gólem mecánico en el corazón del sistema.

Una locura hermosa.

Aquí está el draft original que le compartí a Tebin:

Acto I
Se presenta el contexto general: se aborda la dictadura, el inicio de la Revolución y cómo la batalla final está a punto de ocurrir en la Ciudad de los Palacios.
Renata viaja en tren junto a su hermano. Ambos son contrabandistas y transportan la pieza final necesaria para derribar la ciudad. Al llegar a la última estación, abordarán un dirigible que los llevará al interior de la ciudad. Durante el trayecto, Renata recuerda su vida antes de la Revolución y los acuerdos que su padre hizo tanto con los revolucionarios como con el gobierno federal para mantener a su familia a salvo.

Acto II
Renata llega a la ciudad en el dirigible. Todo es un caos: va tarde, pero debe alcanzar el punto de encuentro, una fuente ubicada en el centro, donde se reunirá con su novio, Chucho, un ingeniero que ha estado preparando todo para activar al gólem. Renata trae consigo la pieza final. El gólem está siendo ensamblado en una casa de la familia de Renata, también en el centro. Hay un ambiente de gran tensión; varios revolucionarios infiltrados brindan su apoyo y serán clave para ejecutar el plan de destrucción de la ciudad.
Este acto concluye con el despertar del gólem.

Acto III
El gólem despierta y queda libre. Su objetivo es dirigirse a una oficina que da acceso a la zona subterránea de máquinas, con el fin de destruirla y provocar el colapso de la ciudad. Al inicio, será escoltado por los revolucionarios que acompañan a Chucho y Renata. La ciudad comienza a perder altura y, desde las orillas del lago, se lanzan arpones para arrastrarla hacia tierra firme, donde los revolucionarios iniciarán el abordaje, tanto a caballo como a bordo de máquinas tipo “araña”.
Finalmente, Ray y Renata se reencuentran, y a lo lejos alcanzan a ver cómo Díaz escapa en un dirigible.

El draft original y su desarrollo general.

Además de este draft, hice el desarrollo de los actos en las 43 páginas de arte que conformarían este proyecto, sin embargo, por cuestiones de la apretada agenda que teníamos en ese momento no logramos avanzar más este proyecto. Las ideas ahí estaban pero no logramos hacer los tiempos coincidir. Decidimos pausarlo y trabajar en algo mucho más ligero.

Había dirigibles, trenes, conspiraciones, máquinas imposibles… pero en el centro de todo, personas tratando de sobrevivir y de decidir de qué lado de la historia querían estar.

Eso era lo importante.

Eso sigue siendo lo importante.

Desarrollé el guión, estructuré los actos, hice thumbnails, bajé todo a páginas. El proyecto estaba listo para arrancar. Pero la realidad —esa vieja conocida— se atravesó. Las agendas no coincidieron. El tiempo no alcanzó. Y lo que parecía inevitable, se detuvo.

Lo pausamos.

Y luego… se quedó en pausa demasiado tiempo.

Durante años, esa novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana no latió. Se quedó ahí, congelada en archivos, en carpetas, en “luego lo retomamos”.

Y sí, pasa. A todos nos pasa. Tener ideas no es el problema. Todo el mundo tiene ideas. Lo difícil es sostenerlas el tiempo suficiente como para convertirlas en algo real.

Los cómics no viven de intenciones.

Viven de trabajo.

Años después, encontré la forma de volver. Pero ya no era el mismo proyecto. Ya no podía serlo. Había crecido demasiado.

Hoy, Palacios en el Cielo es otra cosa. Esa novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana que me ha tomado años construir, ya supera las 300 páginas y está escrita y dibujada completamente por mi.

Y ahora sí: voy en serio.

La meta es clara: publicarla este año y llevarla a la Feria del Libro de Guadalajara.

No como promesa. Como realidad.

Voy a usar este espacio para compartir avances reales: lo que funciona, lo que no, lo que duele, lo que emociona. Porque hacer una novela gráfica con corazón en la Revolución Mexicana no es solo sentarse a dibujar. Es sostener una idea durante años sin soltarla, incluso cuando parece que no va a ningún lado.

Si te interesa ver cómo se construye algo así, desde adentro, sin maquillaje… este es el lugar.

Nos leemos pronto.

Resistir es existir.

— Héctor Santarriaga
Abril 2026

Lecturas del mes de marzo 2026

Marzo fue un mes especialmente intenso: muchas relecturas que regresaron con más fuerza de la que recordaba, varios descubrimientos muy estimulantes y, sobre todo, una presencia importante de cómic mexicano que hizo del recorrido algo mucho más cercano y significativo. También seguí explorando el formato de audiolibro, que poco a poco se está volviendo parte de mi rutina. Este fue el trayecto.

1. Carne de ataúd, de Bernardo Esquinca.
Precuela de la saga Casasola. Me gustó mucho la ambientación a finales del siglo XIX y principios del XX; hay una construcción de atmósfera muy sólida que envuelve la historia en un tono oscuro y elegante. Esquinca sabe moverse muy bien entre lo histórico y lo inquietante.

2. Yucatán 1512, de Alex Vede.
Una novela gráfica con un arte espectacular que destaca desde la primera página. Hay una intención clara por construir identidad visual y narrativa desde lo histórico, lo cual la vuelve una lectura muy atractiva.

3. Evangelion Collector’s Edition 1, de Yoshiyuki Sadamoto.
Aunque tenía esta edición desde hace tiempo, apenas me di el espacio de leerla. Me encantó. Regresar a *Evangelion* desde el manga tiene un peso distinto: más introspectivo, más contenido, pero igual de potente.

4. Cristóbal el Brujo, de Federico Aguilar, Edgar Olivares, Susana Escobar y Luis Alberto Villegas.
Una obra clave del cómic mexicano. Volver a ella fue reencontrarme con una pieza fundamental que ayudó a construir camino. Sigue teniendo fuerza, identidad y una voz muy particular.

5. Paranoía Crush, Tomo 1, de A. Yépiz, publicado por Familia Usaka.
Una obra con un dibujo muy atractivo por parte de Alejandra Yépiz. Tiene energía, personalidad y una estética que conecta muy bien con su tono narrativo.

6. Evangelion Collector’s Edition 2, de Yoshiyuki Sadamoto.
Seguí de lleno con la saga. La historia va profundizando en sus personajes y en sus conflictos internos, manteniendo esa sensación constante de tensión emocional.

7. The Umbrella Academy, Vol. 2: Dallas, de Gerard Way y Gabriel Bá.
Otra relectura de una obra que me encanta. Sigue siendo igual de explosiva y extraña; una mezcla muy bien lograda de caos, humor y melancolía. Me voló la cabeza nuevamente.

8. Paranoía Crush, Tomo 2, de A. Yépiz.
Continuación que refuerza el tono y la identidad del primer tomo. Se siente una evolución en la narrativa y una mayor seguridad en la propuesta visual.

9. The Umbrella Academy, Vol. 3: Hotel Oblivion, de Gerard Way y Gabriel Bá.
Un cierre espectacular. El dibujo de Gabriel Bá es simplemente increíble, y la historia logra cerrar con fuerza una saga que siempre ha apostado por lo inusual.

10. Amanecer rojo, de Pierce Brown.
Lo escuché en audiolibro a través de Audible. Cada vez disfruto más este formato: te obliga a habitar la historia de otra manera. La narrativa es ágil y muy envolvente.

11. La doncella de la lun*, de Alberto Arias.
Una novela gráfica mexicana muy bonita, con una propuesta gráfica que me recordó a *Mr. Punch* de Neil Gaiman y Dave McKean. Tiene un aire poético y una sensibilidad visual muy particular.

12. Amarres en línea, de Damián García.
La nueva novela gráfica de quien lidera Familia Usaka. Una obra que se siente muy actual, tanto en su temática como en su aproximación narrativa.

13. Wáay Chivo, de Oswaldo Baqueiro Brito.
Novela gráfica mexicana silente, con un arte impresionante. La narrativa visual carga todo el peso y lo hace de forma contundente. Es una experiencia muy inmersiva.

14. Pixán: Espíritu en resistencia, de Dr. F. Stain y Omar Estévez.
Una antología de cómics con mucha fuerza visual y conceptual. Una lectura que se siente viva, diversa y muy bien construida.

15. The Victories, Vol. 1: Marcado, de Michael Avon Oeming.
Leí la edición española de esta obra. Oeming plantea un universo interesante con personajes complejos y un enfoque distinto al clásico relato de superhéroes.

16. Bitter Root, Vol. 1: Family Business, de David F. Walker.
Una lectura que no terminó de engancharme. El arte es hermoso y la paleta de color es increíble, pero en lo personal la narrativa no logró sostener el mismo nivel.

17. Galaxias 1, de Ao Hatesaka.
Uno de los descubrimientos más interesantes del mes. El arte es espectacular y tiene una propuesta visual muy poderosa que atrapa desde el inicio.

18. Perros Salvajes, de Edgar Clement.
Fue muy especial reencontrarme con esta obra, sobre todo después de haber trabajado en el proyecto. Finalmente verla en una edición tan cuidada le hace justicia.

19. The Crow, de James O’Barr.
Tenía casi 30 años de no volver a leerla. Regresar a *The Crow* fue una experiencia muy potente: sigue siendo una obra cargada de dolor, atmósfera y honestidad emocional.

20. Entrevista con el vampiro, de Anne Rice.
Otra relectura, esta vez en formato audiolibro. La historia conserva toda su fuerza, y el formato le da una nueva cadencia, más íntima, casi confesional.

Marzo terminó siendo un mes profundamente nutrido: de reencuentros, de exploraciones visuales muy potentes y de una conexión cada vez más cercana con el cómic mexicano contemporáneo. Entre páginas impresas y horas de escucha, confirmé algo que se ha ido haciendo más claro con el tiempo: no importa el formato, cuando una historia conecta, encuentra la manera de quedarse.

Palacios en el Cielo – Una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana

PALACIOS EN EL CIELO: BITÁCORA DE UN PROYECTO QUE NO SABE QUEDARSE QUIETO

Palacios en el Cielo es, sin exagerar (o tal vez sí), el proyecto más ambicioso en el que he estado trabajando en los últimos años. Se trata de una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana, y no, no lo digo a la ligera: es un proyecto que me ha exigido todo.

Este libro tendrá más de 300 páginas. Está completamente escrito y dibujado por mí. Y la meta es clara: publicarlo a finales de este 2026 y llevarlo al lugar donde hoy late con más fuerza el cómic mexicano: la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Si todo sale como debe (y como estoy peleando que salga), quiero presentarlo en el Foro Rius, dentro del Salón de Cómic + Novela Gráfica.

Suena bien. Pero entre ese punto y hoy, hay trabajo. Mucho trabajo.

A ocho meses de distancia, todavía hay detalles que ajustar, páginas que corregir, decisiones que tomar. Por eso decidí abrir este espacio: para compartir el proceso real detrás de esta novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana, sin filtros, sin romantizarlo de más, pero tampoco quitándole lo que tiene de emocionante. Porque sí: pocas decisiones me han resultado tan estimulantes como haber llevado esta historia hacia una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana.

I. EL ORIGEN: CUANDO TODO ERA MÁS PEQUEÑO (Y MÁS PELIGROSO)

Todo esto comenzó en 2016.

En ese entonces, mi buen amigo Abraham Martínez, mejor conocido como Cuervoscuro, me invitó a participar en una antología de cómic steampunk que estaba coordinando: Dictadura de Vapor. Antología steampunk del Porfiriato. Yo venía trabajando principalmente en el cyberpunk —territorio cómodo, terreno conocido—, así que entrarle al steampunk fue más que un cambio de género: fue abrir otra puerta.

Acepté.

Y lo que hice fue escribir una historia corta de 8 páginas (bueno, 9 con todo y créditos) llamada Palacios en el Cielo. Ahí apareció por primera vez esta idea que no me iba a soltar nunca más: construir una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana desde la Ciudad de México.

La Ciudad de los Palacios.

El mote siempre me pareció brutal. Irónico incluso. Porque sí, hay una ciudad monumental, aspiracional, porfiriana… pero también hay otra ciudad, la real, la que se desmorona cada mañana entre el smog, el caos y la supervivencia.

Es imposible no pensar en eso sin recordar Madrugal de Café Tacvba:

“La ciudad de los palacios va dejando paso al alba
Se va perdiendo la calma
Para cuando el sol asoma
Todo el esplendor decrece
La gente las calles toma
Catedral desaparece entre smog
Y caca de paloma”

“La ciudad de los palacios va dejando paso al alba”, esa dualidad fue clave.

Y entonces apareció la imagen que detonó todo:
¿Y si la ciudad literalmente se elevara?
¿Y si el poder no solo fuera simbólico, sino físico, inalcanzable?

Así nació la idea de una ciudad flotante. Una fortaleza steampunk suspendida sobre el Valle de México. Un refugio imposible para un dictador que se niega a caer.

II. LA IDEA: UNA CIUDAD QUE SE ELEVA… Y UN PAÍS QUE SE HUNDE

El pitch que construí en ese momento era directo, casi visceral:

Una ciudad que colapsa… o que es obligada a colapsar.
Un lago que lo cubre todo.
Y sobre él, una ciudad elevada, blindada, sostenida por tecnología que nadie más comprende.

Ahí arriba, Porfirio Díaz gobierna.

Abajo, el país arde.

El resto del territorio está al borde del colapso: fábricas, campo, comunidades enteras en tensión constante. La ciudad flotante —custodiada por dirigibles monstruosos como El Dragón del Sol, Santa María Patria y El Imperial— funciona como símbolo absoluto del poder: inaccesible, impenetrable, artificial.

Y mientras tanto, abajo, la gente resiste.

Siempre he creído que las historias más potentes nacen de esa fricción.

Para poder desarrollar el guión y pasárselo al dibujante, retomé todas estas ideas y construí este texto:

La ciudad de los palacios en el cielo.

Hace 16 años la ciudad de méxico sufrió un colapso. La ciudad comenzó a hundirse, algunos dicen que fue debido a una falla en el sistema de drenaje aunado a las perforaciones que hicieron varias empresas para buscar yacimientos de petroleo, otros creen que fue un intento de asesinar a Porfirio Díaz y a su élite en el poder por parte de un grupo de mineros; pero todo indica que fue una acción premeditada por parte del Dictador y sus científicos para establecer una ciudad como ninguna otra. Una ciudad flotante amurallada sobre el valle de méxico. Una ciudad que es símbolo del poder y el progreso, una ciudad diseñada y construída por su grupo de ingenieros y científicos traídos de todo el mundo.

Desde ahí gobierna Díaz a un país que se encuentra cada vez más dividido y al borde del colapso. Con puño de hierro ha sometido a todos sus opositores, el gobierno absolutista y central se sostiene de los recursos que jala de todos los estados. Han construído “puertos” a las orillas del lago a donde llegan los trenes con mercancía que provienen de todos lados. La ciudad flotante es custodiada por tres enormes dirigibles: El Dragón del Sol, Santa María Patria y el favorito de Porfirio, El Imperial.

La inundación nos presenta como escenario un gran lago en el Valle de México del cual sobresalen algunas construcciones, como las torres de algunas iglesias, el castillo de chapultepec y algunos islotes en los que se han establecido pequeñas comunidades creando con chinampas algunos bastiones.

El resto del país está al borde del colapso. Hay brotes de rebelión e inconformidad en todos los estados, en las fábricas y en el campo…

III. HACERLO REAL: REFERENCIAS, MÚSICA Y TERQUEDAD

Cuando escribo para otros dibujantes, no me limito al guión. Necesito compartir atmósferas, referencias, obsesiones. En ese momento empecé a construir todo eso: ciudades flotantes, el Castillo de Chapultepec, dirigibles.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

Uno en particular tenía que explotar.

Y no podía no pensar en el Hindenburg. En esa imagen icónica capturada por Sam Shere en 1937. En cómo décadas después Led Zeppelin la convirtió en portada. Esa mezcla de tragedia, espectáculo y símbolo era perfecta. Tenía que estar ahí. Ser parte de este cómic.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

También conceptualicé vehículos: las “águilas”. Motocicletas voladoras que parecían mini locomotoras de vapor. Referencias de todos lados: ilustraciones, máquinas, incluso el landspeeder de Rey en The Force Awakens. Todo servía. Todo sumaba.

Porque así se construye este tipo de mundos: robando, mezclando, reinterpretando.

IV. UNA HISTORIA PEQUEÑA QUE SE NEGABA A SERLO

La verdad es que cada vez me entusiasmó más este background y a partir de ahí pude comenzar a construir la pequeña historia que aparecería publicada en Dictadura de Vapor. Para desarrollar este cómic, el espacio era muy breve, se trataba de tan solo 8 páginas más una portadilla con los créditos y yo quería contar una historia con mucha acción acerca de un levantamiento iniciado desde las entrañas de la ciudad organizado por una célula magonista, debido a que Ricardo Flores Magón es uno de los personajes históricos de esa época que más admiro.

La historia original era breve: dos mujeres, Rosa y Bertha, infiltradas en la ciudad flotante. Una conoce las entrañas del sistema. La otra tiene la habilidad para copiar los planos que podrían destruirlo todo.

Hice entonces unos bocetos muy breves de los personajes.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

La historia describía brevemente el escape de dos mujeres, jóvenes y rebeldes que fueron reclutadas para redibujar y copiar los planos de la maquinaria que mantiene a la ciudad flotando en el cielo. Rosa conocía perfectamente las calles y las entrañas de la ciudad, ella serviría como guía para llevar a Bertha, la talentosa dibujante, hasta el corazón de la ciudad, en donde ella se encargaría de copiar los planos y dibujar todo lo necesario para nutrir de la información necesaria a los rebeldes para que puedan derribar la ciudad y con ella hundir el gobierno del dictador.

Después, a la par de hacer el guión hice unos thumbnails que le envié al dibujante para que pudiera realizar su trabajo de forma mucho más eficiente y contundente. Es una practica que hago con todos los dibujantes con los que he trabajado.

Imagenes enviadas al dibujante en 2016 como referencia.

Al final, cuando Bertha y Rosa logran salir de ahí agregué cerré la historia con un fragmento de la canción Dazed & Confused de Led Zeppelin, para representar el sentimiento de aquellos que viven bajo la sombra del poder, para los de abajo.

“…Been dazed and confused for so long it’s not true .
Wanted a woman , never bargained for you .
Lots of people talkin’, few of them know
Soul of a woman was created below…”

A la antología Dictadura de Vapor. Antología Steampunk del Porfiriato le fue muy bien, fue un tiraje corto, solamente hubo mil ejemplares que se repartieron entre los diez autores que participamos y actualmente está agotado.

Dictadura de vapor: Antología Steampunk del Porfiriato.

Al día de hoy es difícil encontrar ejemplares disponibles y prácticamente imposible que pudiera haber una nueva reimpresión.

Pero hubo algo en mi cómic, que me dejó muy inquieto.

Una célula magonista detrás.
Una misión imposible.
Un escape.
Un cómic corto.

Fueron solamente nueve páginas.

Pero algo pasó.

A la gente le gustó. Mucho.
Y lo más importante: se quedaron con ganas de más.

Durante años me preguntaron si habría continuación. Durante años dije que no.

Hasta que dejé de creerme esa respuesta.

V. LO QUE ES HOY

Ese pequeño cómic creció. Se deformó. Se expandió. Se volvió más ambicioso, más complejo, más incómodo.

Y hoy es Palacios en el Cielo: una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana que me ha tomado años construir, romper y volver a armar.

Un falso documental.
Una ucronía.
Una mirada incómoda hacia nuestra historia.

Y sí: una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana que quiero ver publicada este mismo año. No como una intención. Como un hecho.

Voy a estar usando este espacio para compartir avances reales, decisiones, errores, hallazgos. Todo lo que implica levantar un proyecto así desde cero y llevarlo hasta donde tiene que llegar.

Si te interesa ver cómo se construye una novela gráfica steampunk en la Revolución Mexicana, este es el lugar.

Resistir es existir.

Héctor Santarriaga
Marzo 2026

Presentación de la novela gráfica LODO en FILCO Coyoacán

Este viernes es la presentación de la novela gráfica LODO en FILCO Coyoacán

¡Allá te espero! ¡Atáscate que hay Lodo!

Aquí está la información:

Pura Pinche Fortaleza Cómics y Nostromo Ediciones te invitan a la presentación de la novela gráfica LODO con la presencia de su autor, Héctor Santarriaga, presentado por Black Cosmos de Arena Cómics.

La cita es este viernes 13 de marzo a las 15.hrs en el Foro 3 Miguel León Portilla de FILCO, la Feria Internacional del libro de Coyoacán.